lunes, 19 de septiembre de 2011

Vestida de piano y saxofón para la ocasión.


Creo que aquí dentro hay 45 grados de temperatura, o quizás no es eso, es la denominada sensación de calor, que no propiamente calor excesiva.

No importa, dejémonos de eufemismos. Me ahogo. Creo que si me levanto me caigo, y lo sabes, sabes en que estado estoy pero esperas sentado, mirandome, mirandome, hasta que se me caiga la última gota de sudor, o de fuerzas. Para venir a rescatarme del suelo, en lugar de mantenerme en pie.

Me gustaría ahorrar en pañuelos, ser tan fuerte como ellas, salir ahi afuera y comerme el mundo embriagada de presente, con una super ultra mega hiper corta falda y unos taconazos y andar como si no me estuviese destrozando los pies. Pero no estoy cómoda con ello, debajo de mi sudadera y mis pantalones que esconden mis defectos estoy mejor. Da igual.

¿He dicho que me mareaba no? Ya estoy en el suelo.

No hay comentarios: