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martes, 21 de mayo de 2013

Iluminación



Guardar un secreto es como jugar con fuego. Si se lo pasas a otro corres el riesgo de hacerle daño. Si te aferras a él durante demasiado tiempo, antes o después te quemas.

Castigo



En su forma más pura, el castigo proporciona una simetría. Es el precio a pagar por un crimen cometido contra un inocente. Pero al castigar, se corre el peligro de alargar el ciclo de violencia. Sin embargo, es un riesgo aceptable cuando el mayor crimen sería permitir que los culpables quedaran impunes.

martes, 22 de enero de 2013

El Sueño de Ren, las Razones de Nana



"Aún no encuentro palabras para describir lo que empecé a sentir aquella noche. Podría llamarlo amor, pero sería injusto decir que fue tan dulce. Fueron celos, envidia, irritación, y por supuesto, deseo. A veces tengo miedo, temo que el día a día a su lado no sea más que un sueño del que tarde o temprano tendré que despertar. En un mundo tan miserable, su luz era demasiado cegadora. Por mucho que extienda la mano, aún ahora, algo me dice que jamás llegaré a alcanzarlo."

lunes, 23 de julio de 2012

Cuánto tiempo

He de reconocer que hace mucho que no escribo nada en este blog. No por que no quiera, si no por que al llegar aquí me quedo completamente en blanco. O por el hecho de que si escribiera aquí todo lo que voy sintiendo o pensando, parecería una loca ante vuestros ojos.

martes, 13 de diciembre de 2011

Diciembre



Menos mal que el tiempo se me está pasando rápido.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Peleando


Eso es lo que hago. Pelear.

Como puedo y con lo que tengo.

Y si me fallan las fuerzas, me las invento.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Noviembre



Otra vez tengo ante mi una etapa difícil. Ya no me acuerdo de lo que era irme a dormir tranquila, poder meterme en la cama y dormirme. Tranquila. Sin pesadillas o malas sensaciones al levantarme. Me acostumbré a despertarme y escuchar a mi lado tu tranquila respiración. Saber que si alargaba el brazo te podría abrazar. Te podría besar en la espalda, algo que sabes que me encanta. Mirar tu pecho y ver perfectamente cómo late tu corazón. No estoy mal, por que sé que en breve volverás, que estás haciendo algo que has querido hacer siempre. Pero es duro estar aquí esperándote. A veces duele demasiado quererte abrazar y no poder. Duele que me llames por teléfono y que la línea se escuche mal por que estás en un lugar al que llega internet de milagro. No pretendo darle pena a nadie, ya que mi situación comparada con la tuya es peor aún. Yo aquí tengo gente en quien apoyarme, aunque la verdad es que no lo hago por que no he dejado ver lo que realmente sufro, no me parece justo. Tú estás allí "solo". Sí, con tus compañeros y hermanos, pero al final no es lo mismo. Sufro por mi misma y también por ti. Ni si quiera he llorado desde que te fuiste, quizás eso aliviaría el dolor que tengo a veces al respirar, pero no puedo ni llorar, me vendría abajo y no podría salir ni de mi habitación. Tengo la sensación de que si empezara no podría acabar. Por otra parte estoy feliz, por que estás cumpliendo tu sueño, al fin y al cabo "La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz."

Ya he perdido el hilo de esta entrada. La voy a publicar pero ni si quiera sé si la dejaré, solo me apetecía quejarme un poco.

Que te amo, Edgar, eso es lo único que importa.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cosas de la vida


Si hace siete años me hubieran dicho que estaría como estoy ahora no me lo habría creído. Jamás había querido tener pareja, jamás había querido nada serio, siempre huía, quería no depender de nadie y ser libre en todos los sentidos de la palabra. Quería estar ya trabajando en lo que me gusta desde hace tantísimos años. Acabaré trabajando en ello, estoy luchando para conseguirlo. Pero respecto a lo de la independencia y la libertad, me temo que no va a ser posible. Estoy ahora mismo totalmente sumergida en lo que para mi es un compromiso, y yo no fallo a lo que prometo, yo cumplo. No soy de las que dicen algo y se olvidan al momento, al menos no para las cosas que de verdad son importantes. Al fin y al cabo al decidir estar en pareja se renuncia a determinadas cosas, pero ello no quiere decir que sea malo. Si lo viese como algo malo, ahí habría un problema. Pero me gusta esta casi libertad. Me gusta saber que hay alguien a quien le importo yo y todo lo que hago. Y me gusta saber que tengo a alguien a quien pedir ayuda en caso de necesitarlo, y no solo eso, si no que he ganado una segunda familia que me quiere de tal manera que parece que pertenezco de toda la vida a su familia. Sólo puedo decir que me siento afortunada.

También hay dolor, pero... ¿qué es la vida sin sufrimiento?