sábado, 26 de noviembre de 2011

Mi corazón siempre dice lo mismo

Tú le pones vida a mi vida.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Peleando


Eso es lo que hago. Pelear.

Como puedo y con lo que tengo.

Y si me fallan las fuerzas, me las invento.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Noviembre



Otra vez tengo ante mi una etapa difícil. Ya no me acuerdo de lo que era irme a dormir tranquila, poder meterme en la cama y dormirme. Tranquila. Sin pesadillas o malas sensaciones al levantarme. Me acostumbré a despertarme y escuchar a mi lado tu tranquila respiración. Saber que si alargaba el brazo te podría abrazar. Te podría besar en la espalda, algo que sabes que me encanta. Mirar tu pecho y ver perfectamente cómo late tu corazón. No estoy mal, por que sé que en breve volverás, que estás haciendo algo que has querido hacer siempre. Pero es duro estar aquí esperándote. A veces duele demasiado quererte abrazar y no poder. Duele que me llames por teléfono y que la línea se escuche mal por que estás en un lugar al que llega internet de milagro. No pretendo darle pena a nadie, ya que mi situación comparada con la tuya es peor aún. Yo aquí tengo gente en quien apoyarme, aunque la verdad es que no lo hago por que no he dejado ver lo que realmente sufro, no me parece justo. Tú estás allí "solo". Sí, con tus compañeros y hermanos, pero al final no es lo mismo. Sufro por mi misma y también por ti. Ni si quiera he llorado desde que te fuiste, quizás eso aliviaría el dolor que tengo a veces al respirar, pero no puedo ni llorar, me vendría abajo y no podría salir ni de mi habitación. Tengo la sensación de que si empezara no podría acabar. Por otra parte estoy feliz, por que estás cumpliendo tu sueño, al fin y al cabo "La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz."

Ya he perdido el hilo de esta entrada. La voy a publicar pero ni si quiera sé si la dejaré, solo me apetecía quejarme un poco.

Que te amo, Edgar, eso es lo único que importa.

martes, 15 de noviembre de 2011

La memoria de los peces



Los peces de colores sólo tienen tres segundos de memoria, ¿lo sabías? Si tardan 3 segundos en rodear la pecera todo es nuevo otra vez, cada vez que dos peces se ven, es como la primera vez. Es como si fueran humanos, como cuando nosotros nos enamoramos, es como si fuera la primera vez. Una reacción química nos hacía olvidar los recuerdos dolorosos de la última ruptura y decimos: ¡vaya!, esto es genial, es nuevo, esto es diferente.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Me prometí que te quedarías. Y acabaste quedándote.



Debería haber sido más dura hasta llegar a tu límite de aguante y después violar un poco más tus principios, ese juramento de cabrón que las ha tenido todas y jamás habría aprendido palabras de amor salvo caso de necesidad. Imagina que no me hubiera dejado el anillo bajo tu almohada la primera tarde que te provoqué un orgasmo de piedra azul y plata. Ojalá fuese una historia distinta, yo la cobarde y tú el frágil. Ojalá te hubiera obsesionado por las noches, con alarmas cada hora, todo oídos entre sueños por si volvías a conseguir provocarme arrugas en los ojos y frunces en las comisuras. Si no te conociera, no habría temblado en aquel paso de cebra, no estaría enamorada de tus gestos, de tu manera de coger los cigarros como si llenarte los pulmones de veneno fuese arte, de tus coreografías y tarareos improvisados que hacen retumbar en la ciudad mi catálogo completo de carcajadas. De tus mohínes, grescas, derrumbes y asaltos. De esa forma de arrullarme, de moldearme con dedos de alfarero experto, de rasgarme la voz, de clavarte en mis costillas, de arrodillarte a mis pies y hacerme suplicar treguas de cinco minutos para volver a la carga, en la cama, contigo, preparando otra guerra.

Lo único que se me ocurre decirte y todo me suena a cliché.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Ojalá



"Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano" — Eduardo Galeano

martes, 1 de noviembre de 2011

¿Quieres ser mi Noviembre?


- No, quiero ser tu Noviembre, tu Diciembre, tu Enero, tu Febrero, tu Marzo, tu Abril, tu Mayo, tu Junio, tu Agosto, tu Septiembre, tu octubre y otra vez tu Noviembre. Quiero ser todos.
- Y yo quiero que los seas.

domingo, 30 de octubre de 2011

Como siempre



Siges existiendo, aquí, en lo más profundo,
siges siendo tú, y me encanta.
Decirte cosas al oído, pensarte en silencio,
imaginarte con la mente.
Y siempre tú.


Y otra vez, de nuevo, haremos como todos los días.
Iremos donde siempre y hablaremos de lo mísmo.

Y quiero espero, y más y más y cada día más.

martes, 25 de octubre de 2011

Vivir sin reloj


Hoy, mis palabras serán breves. Tan solo dejaré una frase muy simple pero puede dar mucho de sí...

Solo viviendo lo sabremos.

viernes, 21 de octubre de 2011

Bella y oscura


" El amor no es sino la acuciante necesidad de sentirse con otro, de pensarse con otro, de dejar de padecer la insoportable soledad del que se sabe vivo y condenado. Y así, buscamos en el otro no quien el otro es, sino una simple excusa para imaginar que hemos encontrado un alma gemela, un corazón capaz de palpitar en el silencio enloquecedor que media entre los latidos del nuestro, mientras corremos por la vida o la vida corre por nosotros hasta acabarnos. "

lunes, 17 de octubre de 2011

Vengo con la intencion de robarte la atención, de provocarte un sentimiento.


En realidad, soy transparente. Descubrirías que me gustan los pequeños detalles, si te fijaras en mi detenidamente. Si abrieras el primer cajón de mi escritorio, entenderías todas aquellas cosas que me quedaron por decir, e incluso si te atrevieras a abrir el armario blanco de la cocina, sabrías que el nesquik es mi gran aliado. Puede que si cogieras mi móvil, entendieras la banda sonora de mi vida y si miraras mis canciones verías que siempre hablan de ti y de mi, aunque a ti solo te parezcan simples canciones, e incluso es probable que si un día miraras la papelera de mi habitación, te asustaras al ver todos los gritos que he callado y todas las lágrimas que se han quedado estancadas en mis ojos. Pon el ojo en mi cámara y mira el mundo a mi manera, puede que así consigas entender todos mis miedos. Pasa el dedo por mis uñas, así quizás entiendas que soy frágil y me consumen los nervios, o simplemente cierra los ojos, pon las manos en mis mejillas y sabrás si la vergüenza ha desaparecido. Abrázate a mi almohada y descubrirás de qué están hechos cada uno de mis sueños... Pero si quieres, olvídate de todo lo demás, mírame a los ojos y verás lo único que me importa ahora mismo, aquello que le da sentido y cordura a cada una de mis locuras y a cada una de las tonterias que puedo decir a lo largo del dia.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cosas de la vida


Si hace siete años me hubieran dicho que estaría como estoy ahora no me lo habría creído. Jamás había querido tener pareja, jamás había querido nada serio, siempre huía, quería no depender de nadie y ser libre en todos los sentidos de la palabra. Quería estar ya trabajando en lo que me gusta desde hace tantísimos años. Acabaré trabajando en ello, estoy luchando para conseguirlo. Pero respecto a lo de la independencia y la libertad, me temo que no va a ser posible. Estoy ahora mismo totalmente sumergida en lo que para mi es un compromiso, y yo no fallo a lo que prometo, yo cumplo. No soy de las que dicen algo y se olvidan al momento, al menos no para las cosas que de verdad son importantes. Al fin y al cabo al decidir estar en pareja se renuncia a determinadas cosas, pero ello no quiere decir que sea malo. Si lo viese como algo malo, ahí habría un problema. Pero me gusta esta casi libertad. Me gusta saber que hay alguien a quien le importo yo y todo lo que hago. Y me gusta saber que tengo a alguien a quien pedir ayuda en caso de necesitarlo, y no solo eso, si no que he ganado una segunda familia que me quiere de tal manera que parece que pertenezco de toda la vida a su familia. Sólo puedo decir que me siento afortunada.

También hay dolor, pero... ¿qué es la vida sin sufrimiento?

martes, 11 de octubre de 2011

Un día alguien va a entrar en tu vida y va a hacer que te des cuenta de por qué nunca funcionó con nadie más.


Es verdad. A pesar de todas las peleas y los desacuerdos. Por que si no nos pelearamos es que uno de los dos se calla algo. En una relación siempre hay momentos tensos, y mucho más si nos pasamos más tiempo con tierra de por medio que juntos. El milagro es que hayamos podido encontrar la manera de seguir juntos. Me siento orgullosa de que los dos estemos luchando por esto.

lunes, 10 de octubre de 2011

Abril


Dicen, que a veces, pararse a pensar funciona...
Dicen, que los períodos de tranquilidad tras enormes batallas valen por 1000.
Dicen, que no hay nada como volver a ser uno mismo...
Dicen, que las cosas a su tiempo, saben infinitamente mejor...
Dicen, que es hora de partir de cero.






Y dije que no hay nada como pararse, a pensar.

domingo, 9 de octubre de 2011

La historia interminable


Quien no haya pasado tardes enteras delante de un libro, con las orejas ardiéndole y el pelo caído por la cara, leyendo y leyendo, olvidado del mundo y sin darse cuenta de que tenía hambre o se estaba quedando helado... Quien nunca haya leído en secreto a la luz de una linterna, bajo la manta, porque Papá o Mamá o alguna otra persona solícita le ha apagado la luz con el argumento bien intencionado de que tiene que dormir, porque mañana hay que levantarse tempranito... Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas, porque una historia maravillosa acaba y había que decir adiós a personajes con los que había corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y rezado, y sin cuya compañía la vida le parecería vacía y sin sentido...

sábado, 8 de octubre de 2011

Es bueno hasta el dolor


Y ahi está. Tu móvil sonando.
UN MENSAJE RECIBIDO.
Y qué casualidad que es él.
ÉL TE HA MANDADO UN MENSAJE.
ACORDÁNDOSE DE TÍ.
PREOCUPÁNDOSE POR TÍ.
PREGUNTANDO POR TUS COSAS.

Y tú te olvidas de ese odio que sentias, y le respondes, y eres la persona mas feliz del mundo por esos pocos minutos. ¿Y sabés por qué? Porque lo quieres. Porque no hay persona en el mundo que te haga sentir tan bien, hasta con un puto mensaje. Porque esa es la persona a la cuál quieres que se quede a tu lado por siempre. Porque darías todo por su sonrisa. Porque hiciste miles de cosas por llegar a estar con él. Porque lloraste cada lágrima por su ausencia. Y porque eres esa cría que lo quiere tanto, que lo perdonaría siempre. Cada cagada que cometa, por más que te rompa medio corazón y se lo lleve consigo, TÚ lo vas a seguir perdonando.

Y todo por AMOR.

martes, 4 de octubre de 2011

Imposible de explicar


Me gustaría hablarte de él, desde la abrumadora distancia que nos separa y desde la complicidad cotidiana que nos une. Como si este aire nocturno y fresco no me trajera su aroma, como si no dijera su nombre en cada verso, casi sin despegar los labios, como si no me acompañara siempre su voz, como si la ternura no estuviera siempre vestida con su ropa. Me gustaría decirte cómo le extraño y cómo cierro los ojos y disfruto (lo dice una canción), echándole de menos…[(i] Hoy termina abril, y media primavera se ha marchado. Las palabras que escribimos se me enredan en los ojos y en la piel, va llenando el cajón de los recuerdos y me tiembla en la boca la sonrisa. Quisiera contarte, cómo es cuando brilla su mirada y se refleja en los hilos de mi blusa, cuánto dice, cuánto calla. Y hasta, a veces, cuánto calla lo que quisiera decir y no se lo permite la imagen del espejo. Mayo se adormece, vuelan las preguntas, huyen las respuestas y sigue este sueño, dormido y despierto, revoloteando entre mis versos. Quisiera decirte cómo es cuando tiembla y dice mi nombre, con todas las letras, y suena a piropo, y sabe a café, y sonríe y brilla, sólo para mí, porque nadie sabe, porque nadie entiende este mundo nuestro hecho con besos de papel y miedos pequeños que se enredan en las piernas y sonrisas que quisieran ser abrazos. Quisiera contarte, desde esta ventana, a la que se asoma sin verme los ojos, cómo es primavera si él está a mi lado, cómo me descubro siguiendo sus pasos, cómo soy la cómplice de esta luz que alegra los días, los meses, los cajones, las palabras que nos regalamos, y escondemos, y rompemos… Quisiera decirte cómo es de bonito sentirme a su lado y escuchar su voz, cercana y amiga, saberme esperada, saberme querida, aún en la distancia de años y años sin saber que estaba, sin saber quien era… Mirar el reloj, escuchar atenta sus pasos serenos, mirar la sonrisa, retenerla acaso y detener el tiempo. Luego, recordarla en silencio, ya de madrugada, y convertirla en versos… Quisiera decirte cómo le echo de menos, cómo no se aparta de mi pensamiento y se queda quieto, enredado en mis párpados, en ese momento, de creer en las hadas, entre la vigilia y el sueño. Te podría hablar, si no fuera un secreto, de sus manos tibias que sólo rocé un momento, y de todo el miedo, como un muro de piedra que obliga al silencio. Pero la memoria no calla, recuerda, como yo recuerdo todas las palabras…, las leo y releo, temblando y sonriendo, tarareo canciones que, a través del tiempo, nos dibujan y dibujan este clandestino y sin embargo inocente sentimiento. Ese miedo que nos deja sin aliento, que nos calla y nos detiene, que nos aleja a veces, que nos une sin remedio, que nos persigue y nos muerde… Quisiera contarte cómo es ese miedo, pero se me escapa, porque él lo custodia, vigila y protege, no lo deja fuera, lo esconde, lo aleja…, y en un arrebato de luz en sus ojos, cuando nadie mira, yo leo en sus labios que me dice «guapa», y tiemblo, y sonrío, y digo su nombre, todo con mayúsculas, sin punto al final, sonando a «te quiero». Quisiera contarte, desde esta ventana, el olor a limpio de su cortesía cuando empuja puertas y paso delante, cuando, en un susurro, le siento mirarme, le dejo instalarse en un rincón antiguo que tiene mi alma y que sólo es mío, y que ahora es nuestro… Me veo en sus ojos como en un espejo, y no soy la misma que tú conocías, me siento tan niña, tan joven, tan embelesada, tan llena de vida… Quisiera decirte qué es esto y no puedo… Como en un susurro, tan cerca y tan lejos, escucho su voz…, «mi niña».

jueves, 29 de septiembre de 2011

Instrucciones para dar cuerda al reloj


Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Atelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

Julio Cortázar

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Aquel que muerde un día fue mordido.


El mundo está lleno de vampiros. Aquel que muerde fue un día mordido. El que golpea fue golpeado. El que abusa sufrió abuso. El bien y el mal no surgen de la nada, alguien los metió en nuestra cabeza a golpes de martillo. Al nacer éramos piedras que esperábamos que la vida nos tallara. Al crecer nos convertimos en estatuas. Podemos quebrarnos o rompernos, pero básicamente ya no cambiamos. Yo creo que en el mundo hay dos tipos de personas: los que creen y los que no creen en el Gran Porqué. Los psicoanalistas creen en el Gran Porqué, y los psicólogos no, y Yo, que a ojos de mi madre y mis hermanas estoy chalada, y que he tenido que aguantar a unos y a otros desde que cumplí quince años, he conocido de cerca ambas opiniones El Gran Porqué es ese hecho particular de la vida que te hace ser como eres. Los maltratos infantiles que convirtieron en asesino al Estrangulador de Boston, la carencia de padre que volvió depresivo a Baudelaire, la ausencia de figura paterna que hizo una lesbiana de Jane Bowles. Pero si no crees en el Gran Porqué podrás decir que el Estrangulador de Boston se cargó a diez tías porque era un hijo de puta, sin más; que Baudelaíre no era depresivo sino que nació artista y sensible, y que Jane Bowles era lesbiana desde el primer día, y vino al mundo con el amor por las mujeres impreso en su código genético. De esta manera los psicoanalistas creen que tus problemas pueden arreglarse si logras aislar el Gran Porqué, si logras encontrar el hecho particular que te convirtió en lo que eres; mientras que los psicólogos insisten en modificar la conducta, en tratar de alterar las pautas de comportamiento que, según los psicoanalistas, el Gran Porqué habría creado. Yo lo he intentado todo y no ha servido de nada. He ido a psicoanalistas que me han hecho hablar de mis primeros recuerdos (algunos me tumbaban en un diván, otros no), y he ido a psicólogos que me han hecho dibujar árboles e interpretar el significado de unas manchas de tinta impresas en un papel. Pero aún no sé por qué pierdo los nervios y me pongo histérica y me ataco a mí misma cuando no viene a cuento.

Lucía Etxebarría.

martes, 20 de septiembre de 2011

Dadme dolor real a fin de que el imaginario no me venza.

“Ve su sonrisa si cierra los ojos. atesora las entradas de las película que vieron. ¿Qué pensaría del libro que está leyendo? Un perfume despierta un sin fín de recuerdos. Una canción le provoca sollozos. (…) Pierde el apetito, pero a veces asalta la nevera a las seis de la mañana. Cree reconocerlo en la oscuridad de los bares y luego se da cuenta de que se ha equivocado. Escribe su nombre en servilletas sucias, y le tiemblan las manos si descuelga el teléfono. El pulso de la sangre resuena en los oídos. Una llamada podría abrir las puertas del cielo. (…) Cuando duerme sola se abraza a la almohada. (…) Enumera sus fallos para no idealizarlo. Y acaba por pensar que ilumina sus virtudes. (…) Al menor de sus gestos se le congela el pulso. Escribe cartas absurdas que nunca le ha enviado. Redacta tonterías sin pies ni cabeza. Sospecha que la química no haría nada por ella.”